Admítelo. Lo has hecho antes y lo volverás a hacer. Incluso puedes estar haciéndolo ahora mismo mientras lees este artículo. ¿Qué es de lo que estoy hablando?¡Ignorar a tu marido! ¿Te acuerdas de él, el tipo que sale a trabajar todos los días, comprueba el aceite de tu coche, y hasta tiene una llave de tu casa?
Confieso, que como una mujer ocupada, yo también soy culpable de este delito. Anoche mi marido me pidió que le hiciera un pequeño favor, y sarcásticamente le dije "¿en este mismo momento?" como si yo no tuviera nada más en mi agenda. Así que sin un esfuerzo consciente, me aseguré de que supiera exactamente donde estaba en mi lista de prioridades. Lo has adivinado, en el fondo. Después de pagar algunas cuentas, revisar mi correo electrónico, y limpiar los mostradores de la cocina, yo estaba agotada y lista para terminar el día. Generalmente siempre le ayudo a estar listo al día siguiente, y eso es lo que importa, ¿no?
Bueno, no del todo. Sé que podría haber manejado mejor la situación, dando a mi esposo la ayuda que necesitaba cuando lo necesitaba, o al menos evitar el tono sarcástico y mala actitud cuando le dije que tendría que esperar. ¿Cuántas otras madres se han encontrado en situaciones similares?
Mujeres ocupadas, tengo un reto para todas nosotras! Una propuesta para reanudar un poco la atención a los hombres que alguna vez fueron, aunque sea brevemente, el punto focal de nuestra existencia.
Entonces, ¿cómo podemos cuidar a nuestros maridos más cuando nuestra vida diaria ya esta repleta de tareas pendientes? Mi solución viene en forma de una pequeña lista que compilé y colgué en mi refrigerador. Sugiere formas pequeñas pero poderosas en las que podemos demostrar amor a nuestros esposos:
-
Pon tu brazo alrededor de tu marido. Abrázalo y bésalo sin ninguna razón en absoluto, él puede llegar a preguntarse si estás planeando algo!
-
Toma su mano cuando vayan a lugares juntos. ¿Sabías que el tacto es una de las expresiones más poderosas del amor y de hecho puede alterar nuestro estado físico y emocional?
-
Muestra compasión extra cuando está enfermo. Acomoda su almohada y ayúdalo a meterse en la cama. Ofrece hacerle té o preparar un baño para él. Calienta la toalla en la secadora cuando esté listo para salir del agua.
-
Escríbele una nota o compra una tarjeta y déjala en el bolsillo de su camisa, su maletín, en la bolsa de su almuerzo, o en el coche.
-
No te olvides de pasar algún tiempo juntos y solos. Planea una noche romántica. Has las reservaciones para cenar, comprar entradas para el juego, contrata a la niñera, y disfruta del tiempo como pareja.
-
Dále un masaje en la espalda, el cuello o los pies durante 20 minutos. Una manera sencilla para ayudarle a relajarse y mostrarle cuidado. (Y mientras estás haciendo esto desinteresadamente, siempre hay una posibilidad de que te devuelva el favor algún tiempo!)
-
Sin mencionárselo a tu marido, has una tarea doméstica que normalmente es su responsabilidad.
-
La próxima vez que vayas a comprarte un capricho, mejor cómprale algo a él, va a disfrutar del regalo y a comprender que estabas pensando en él.
-
Busca un momento para decir algo bueno de tu marido a otra persona. Es probable que él ni siquiera se dé cuenta que has hecho esto, pero te hará sentir bien y puede cambiar la forma en que lo ves. Te sorprenderá lo bien que funciona!
-
Dále las gracias por las cosas cotidianas: ser un buen proveedor, un buen esposo, sacar la basura, o hacer la cena después de un ajetreado día.
-
Sorpréndelo preparando su comida favorita sin ningún motivo especial.
-
Habla con él sobre temas de actualidad (sí, incluso los deportes!) Temas que sean de interés para él, incluso si a ti no te interesan.
-
Si oran juntos, asegúrate de dar las gracias por él en tus oraciones. Significará mucho para él escuchar tu agradecimiento. Te sorprenderás de la cercanía que esto puede crear entre dos personas.
-
Tu y tu esposo probablemente trabajan duro para ganar dinero. Gasta ese dinero sabiamente. La deuda excesiva y la falta de dinero crea una tensión innecesaria en un matrimonio y hará que los dos estén estresados y de mal humor.
-
Cuando estes haciendo mandados, asegúrate de preguntarle si quiere o necesita cualquier cosa. En otras palabras, se más atenta.
-
Se sociable y amistosa con sus amigos, compañeros de trabajo y la familia, no importa cómo te sientes acerca de ellos.
-
Se cortés. Di "por favor" "gracias", y "de nada". A menudo tenemos la tendencia a ser más amables con los extraños en lugar de serlo con los que más amamos.
-
Alábalo por un trabajo bien hecho.
-
Pasa un tiempo hablando de sus sueños y metas, y los tuyos también. La comunicación es clave para un matrimonio saludable.
-
Díle: ¡Te amo!
Esta lista no hace milagros, pero llevar a cabo uno de los temas sugeridos cada día pueden ayudarte a reavivar algo de la chispa que alguna vez tuviste con el hombre de tu vida. Trata de hacerlo todos los días durante una semana. Notarás la diferencia, no sólo en tu matrimonio, también en toda tu familia. Recuerda, ¡las parejas felices son la base de las familias felices!
Por: Jacey Reynolds, escritora, esposa, madre de tres niños pequeños, y autora de The Bossy Mommy's Guide to Perfect Baby Sleep.
Fuente: KABOOSE